projeccions 40

arte, exposiciones, impresión, instalaciones

año:
Projeccions 40
Bruno Giliberto R.

13 enero – 18 febrero 2011

lunes a viernes de 9:00 a 13:30 h.
martes y jueves de 16:00 a 19:00 h.

Creación joven de la Cambra de la Propiedad Urbana de Barcelona

princesa, 1-3
08003, Barcelona
España

Curador: Àlex Mitrani

Inauguración
Jueves 13 de Enero a las 19:30 h.

Castellano
Seguramente su formación, el hecho de que sea arquitecto, otorga a Bruno Giliberto (Santiago, Chile, 1981) una aptitud particular y aguda para la comprensión de la estructura de los espacios construidos y la manera como los habitamos. Pero es otro tipo de mirada indagación, liberada del oficio, la que le ha llevado a una investigación de carácter más estético y sutil sobre la experiencia y el uso individual y colectivo del lugar urbano, partiendo más de la ausencia o del rastro que de la manifestación física e icónica.

La fotografía es la herramienta privilegiada para este análisis y representación crítica de los espacios cotidianos y las situaciones que inducen. Gracias al registro fotográfico, pautado y articulado, se desvelan mutaciones y estatismos, gestos arquitectónicos y respuestas ciudadanas que renuevan nuestra conciencia sobre nuestro entorno y como lo utilizamos. A pesar de su indudable refinamiento formal, no se trata de ofrecer unas visiones idealizadas, ya sea elogiosa o críticamente, de la singularidad artificial e imponente de nuestros territorios arquitectónicos, como ya lo ha hecho, por ejemplo, Andreas Gursky. Bruno Giliberto no emplea la imagen como mimesis sino que trabaja sobre su presencia física como medio para transformar los espacios donde se sitúa: es un agente de metamorfosis espacial.

Para Proyecciones, Bruno Giliberto propone un ejercicio perturbador. Ha fotografiado una de las paredes de la planta noble y traslada su imagen, sutilmente adaptada, en la sala superior donde se hacen las exposiciones. La obra expuesta se convierte en el espejo del lugar que la acoge y adquiere un valor escenográfico y elocuente. De alguna manera, ante esta fantasmagoría nosotros nos sentimos más presentes que nunca. En cambio, en la serie Postcards, unas figuras aparecen movidas ante enclave reconocidos por el imaginario turístico. La manera de situarnos admirar la arquitectura afecta, pues, nuestra identidad.

Giliberto divide las fotografías en fragmentos regulares para proyectarlos como mural. La impresión de las diferentes unidades, y finalmente del conjunto, se puede hacer desde una impresora corriente, lo que hace que la pieza sea reproducible a voluntad, como en un “hágalo usted mismo”. Pero al igual que la imagen se desplaza y se proyecta en un espacio nuevo, transfigurándolo, también puede encerrarse en sí misma y presentarse como un volumen hermético, encuadernado en forma de libro, que contiene un espacio ya no manifestado sino en potencia.

Àlex Mitrani


English
It is certainly his training as an architect what gives Bruno Giliberto (Santiago, Chile, 1981) a particular aptitude to understand the structure of built spaces and the way we use them. However, it is another kind of look -free from the burden of his profession-what leads him to a more aesthetical and subtle investigation about the experiences and individual and collective uses of urban places; starting from the absence or from vestiges, rather than from physical iconic manifestations.

Photography is a unique tool for this analysis and critical representation of everyday spaces and situations. Thanks to the timed and structured photographic record, mutations and continuities are revealed; architectural gestures and citizen responses renewing the awareness of our environment and the way we use it. Despite his absolute formal refinement, this is not about offering idealized visions of the artificial and imposing uniqueness of our architectural territories, as for example Andreas Gursky has done before. Bruno Giliberto does not use the image as mimesis, but he works on his physical presence as a means to transform the spaces where it lies: he is an agent of spatial metamorphosis.

In Proyecciones, Bruno Giliberto proposes a disturbing exercise. He has photographed one of the walls of the piano nobile and has moved its image, subtly adapted, to the upper room, where conferences are presented. The exhibited work becomes the mirror of the place that welcomes it, and takes a scenic and eloquent value. Somehow, we feel more present than ever with this phantasmagoria. Conversely, in the series Postcards, some figures are apparently transferred to sites recognized by the tourist imaginary. The way we position ourselves to admire architecture affects our identity.

Giliberto divides photographs into regular fragments in order to project them onto a mural. The set of the different units, and finally the whole, can be made from an ordinary printer, which implies that the final piece can be produced at free will, as a DIY project. But as the image shifts and projects onto a new space, transfiguring it, it may also close itself to an enclosed volume, contained within a book form, keeping a space only expressed as potential.

Àlex Mitrani


Catala
Segurament la seva formació, el fet que sigui arquitecte, atorga a Bruno Giliberto (Santiago, Xile, 1981) una aptitud particular i aguda per a la comprensió de l’estructura dels espais construïts i la manera com els habitem. Però és una altra mena de mirada i d’indagació, deslliurada de l’ofici, la que l’ha portat a una recerca de caire més estètic i subtil sobre l’experiència i l’ús individual i col•lectiu del lloc urbà, partint més de l’absència o del rastre que no pas de la manifestació física i icònica.

La fotografia és l’eina privilegiada per a aquesta anàlisi i representació crítica del espais quotidians i les situacions que indueixen. Gràcies al registre fotogràfic, pautat i articulat, es desvelen mutacions i estatismes, gestos arquitectònics i respostes ciutadanes que renoven la nostra consciència sobre el nostre entorn i com l’utilitzem. Malgrat el seu indubtable refinament formal, no es tracta d’oferir unes visions idealitzades, ja sigui elogiosament o crítica, de la singularitat artificial i imponent dels nostres territoris arquitectònics, com ja ho ha fet, per exemple, Andreas Gursky. Bruno Giliberto no empra la imatge com a mimesis sinó que treballa sobre la seva presència física com a mitjà per a transformar els espais on se situa: és un agent de metamorfosi espacial.

Per a Projeccions, Bruno Giliberto proposa un exercici pertorbador. Ha fotografiat una de les parets de la planta noble i trasllada la seva imatge, subtilment adaptada, a la sala superior on es fan les exposicions. L’obra exposada esdevé el mirall del lloc que l’acull i adquireix un valor escenogràfic i eloqüent. D’alguna manera, davant aquesta fantasmagoria nosaltres en sentim més presents que mai. En canvi, a la sèrie Postcards, unes figures apareixen mogudes davant enclavament reconeguts per l’imaginari turístic. La manera de situar-nos i d’admirar l’arquitectura afecta, doncs, la nostra identitat.

Giliberto divideix les fotografies en fragments regulars per projectar-los com a mural. El tiratge de les diferents unitats, i finalment del conjunt, es pot fer des d’una impressora corrent, cosa que fa que la peça sigui reproduïble a voluntat, com en un “munt-hi-ho vostè mateix”. Però igual que igual que la imatge es desplaça i es projecta en un espai nou, transfigurant-lo, també pot tancar-se en sí mateixa i presentar-se com un volum hermètic, relligat en forma de llibre, que conté un espai ja no manifestat sinó en potència.

Àlex Mitrani

Projeccions 40
Bruno Giliberto R.

13 enero – 18 febrero 2011

lunes a viernes de 9:00 a 13:30 h.
martes y jueves de 16:00 a 19:00 h.

Creación joven de la Cambra de la Propiedad Urbana de Barcelona

princesa, 1-3
08003, Barcelona
España

Curador: Àlex Mitrani

Inauguración
Jueves 13 de Enero a las 19:30 h.

Castellano
Seguramente su formación, el hecho de que sea arquitecto, otorga a Bruno Giliberto (Santiago, Chile, 1981) una aptitud particular y aguda para la comprensión de la estructura de los espacios construidos y la manera como los habitamos. Pero es otro tipo de mirada indagación, liberada del oficio, la que le ha llevado a una investigación de carácter más estético y sutil sobre la experiencia y el uso individual y colectivo del lugar urbano, partiendo más de la ausencia o del rastro que de la manifestación física e icónica.

La fotografía es la herramienta privilegiada para este análisis y representación crítica de los espacios cotidianos y las situaciones que inducen. Gracias al registro fotográfico, pautado y articulado, se desvelan mutaciones y estatismos, gestos arquitectónicos y respuestas ciudadanas que renuevan nuestra conciencia sobre nuestro entorno y como lo utilizamos. A pesar de su indudable refinamiento formal, no se trata de ofrecer unas visiones idealizadas, ya sea elogiosa o críticamente, de la singularidad artificial e imponente de nuestros territorios arquitectónicos, como ya lo ha hecho, por ejemplo, Andreas Gursky. Bruno Giliberto no emplea la imagen como mimesis sino que trabaja sobre su presencia física como medio para transformar los espacios donde se sitúa: es un agente de metamorfosis espacial.

Para Proyecciones, Bruno Giliberto propone un ejercicio perturbador. Ha fotografiado una de las paredes de la planta noble y traslada su imagen, sutilmente adaptada, en la sala superior donde se hacen las exposiciones. La obra expuesta se convierte en el espejo del lugar que la acoge y adquiere un valor escenográfico y elocuente. De alguna manera, ante esta fantasmagoría nosotros nos sentimos más presentes que nunca. En cambio, en la serie Postcards, unas figuras aparecen movidas ante enclave reconocidos por el imaginario turístico. La manera de situarnos admirar la arquitectura afecta, pues, nuestra identidad.

Giliberto divide las fotografías en fragmentos regulares para proyectarlos como mural. La impresión de las diferentes unidades, y finalmente del conjunto, se puede hacer desde una impresora corriente, lo que hace que la pieza sea reproducible a voluntad, como en un “hágalo usted mismo”. Pero al igual que la imagen se desplaza y se proyecta en un espacio nuevo, transfigurándolo, también puede encerrarse en sí misma y presentarse como un volumen hermético, encuadernado en forma de libro, que contiene un espacio ya no manifestado sino en potencia.

Àlex Mitrani


English
It is certainly his training as an architect what gives Bruno Giliberto (Santiago, Chile, 1981) a particular aptitude to understand the structure of built spaces and the way we use them. However, it is another kind of look -free from the burden of his profession-what leads him to a more aesthetical and subtle investigation about the experiences and individual and collective uses of urban places; starting from the absence or from vestiges, rather than from physical iconic manifestations.

Photography is a unique tool for this analysis and critical representation of everyday spaces and situations. Thanks to the timed and structured photographic record, mutations and continuities are revealed; architectural gestures and citizen responses renewing the awareness of our environment and the way we use it. Despite his absolute formal refinement, this is not about offering idealized visions of the artificial and imposing uniqueness of our architectural territories, as for example Andreas Gursky has done before. Bruno Giliberto does not use the image as mimesis, but he works on his physical presence as a means to transform the spaces where it lies: he is an agent of spatial metamorphosis.

In Proyecciones, Bruno Giliberto proposes a disturbing exercise. He has photographed one of the walls of the piano nobile and has moved its image, subtly adapted, to the upper room, where conferences are presented. The exhibited work becomes the mirror of the place that welcomes it, and takes a scenic and eloquent value. Somehow, we feel more present than ever with this phantasmagoria. Conversely, in the series Postcards, some figures are apparently transferred to sites recognized by the tourist imaginary. The way we position ourselves to admire architecture affects our identity.

Giliberto divides photographs into regular fragments in order to project them onto a mural. The set of the different units, and finally the whole, can be made from an ordinary printer, which implies that the final piece can be produced at free will, as a DIY project. But as the image shifts and projects onto a new space, transfiguring it, it may also close itself to an enclosed volume, contained within a book form, keeping a space only expressed as potential.

Àlex Mitrani


Catala
Segurament la seva formació, el fet que sigui arquitecte, atorga a Bruno Giliberto (Santiago, Xile, 1981) una aptitud particular i aguda per a la comprensió de l’estructura dels espais construïts i la manera com els habitem. Però és una altra mena de mirada i d’indagació, deslliurada de l’ofici, la que l’ha portat a una recerca de caire més estètic i subtil sobre l’experiència i l’ús individual i col•lectiu del lloc urbà, partint més de l’absència o del rastre que no pas de la manifestació física i icònica.

La fotografia és l’eina privilegiada per a aquesta anàlisi i representació crítica del espais quotidians i les situacions que indueixen. Gràcies al registre fotogràfic, pautat i articulat, es desvelen mutacions i estatismes, gestos arquitectònics i respostes ciutadanes que renoven la nostra consciència sobre el nostre entorn i com l’utilitzem. Malgrat el seu indubtable refinament formal, no es tracta d’oferir unes visions idealitzades, ja sigui elogiosament o crítica, de la singularitat artificial i imponent dels nostres territoris arquitectònics, com ja ho ha fet, per exemple, Andreas Gursky. Bruno Giliberto no empra la imatge com a mimesis sinó que treballa sobre la seva presència física com a mitjà per a transformar els espais on se situa: és un agent de metamorfosi espacial.

Per a Projeccions, Bruno Giliberto proposa un exercici pertorbador. Ha fotografiat una de les parets de la planta noble i trasllada la seva imatge, subtilment adaptada, a la sala superior on es fan les exposicions. L’obra exposada esdevé el mirall del lloc que l’acull i adquireix un valor escenogràfic i eloqüent. D’alguna manera, davant aquesta fantasmagoria nosaltres en sentim més presents que mai. En canvi, a la sèrie Postcards, unes figures apareixen mogudes davant enclavament reconeguts per l’imaginari turístic. La manera de situar-nos i d’admirar l’arquitectura afecta, doncs, la nostra identitat.

Giliberto divideix les fotografies en fragments regulars per projectar-los com a mural. El tiratge de les diferents unitats, i finalment del conjunt, es pot fer des d’una impressora corrent, cosa que fa que la peça sigui reproduïble a voluntat, com en un “munt-hi-ho vostè mateix”. Però igual que igual que la imatge es desplaça i es projecta en un espai nou, transfigurant-lo, també pot tancar-se en sí mateixa i presentar-se com un volum hermètic, relligat en forma de llibre, que conté un espai ja no manifestat sinó en potència.

Àlex Mitrani